Tuesday, June 20, 2006

Construcción del tranque de relaves el mauro

Muerte del Valle al Acecho
Por Maritza Blanco V.
El nuevo proyecto de minera los pelambres amenaza con la vida del Valle del Pupío, contaminando el curso de agua del río y la remoción de cientos de petroglifos, modificando para siempre una zona arqueológica única en Chile.
“Este valle va a morir” sentenció preocupada la Presidenta de la Junta de Vecinos de la localidad de Caimanes, Mireya Ardiles, al referirse al nuevo proyecto de Minera los Pelambres, en una reunión que sostuvo con estudiantes de periodismo, en la salida a terreno llevada acabo el viernes recién pasado.

Los comunicadores se reunieron con el Comité de Defensa del Valle Pupío, en el marco de una investigación asociada al impacto ambiental que tendrá la construcción del nuevo tranque de desechos tóxicos a ubicarse aguas arriba del pueblo de caimanes, el que representa grandes riesgos de contaminación de las aguas desde el fundo el Mauro, donde se establecerá el relave del mismo nombre, hasta la ciudad de Los Vilos, que también depende de los recursos hídricos del valle mencionado.
A esto se inicia el proceso de remoción y embalaje de cientos de petroglifos encontrados en el fundo, lo que no ha sido fiscalizado por el Consejo de Monumentos Nacionales.

La comunidad de caimanes está conformada por 1200 personas, de las cuales una mayoría se opone a la construcción del tranque El Mauro, el más grande de latino américa, fundamentando que “ni siquiera tendrá un muro de concreto para hacerlo más resistente a las lluvias”. El tranque contempla 3 pozos monitoreados, que de filtrarse aboliría de toda responsabilidad a la empresa. “La COREMA ni siquiera esperó los estudios” para dar los permisos.
Sólo hay un grupo de personas que apoyan la gestión de la minera de Luksic los que “han sido comprados” por la empresa, mencionando que han pagado hasta seis millones de pesos, y dado más de 100 puestos de trabajo.

“Estamos dispuesto a irnos. Es un pueblo ideal que funciona bien, pero si nos quedamos acá nos vamos a morir”, explica Magali Galarce, Presidenta del Canal de Regadío, enfatizando en que el agua no será bebible ni siquiera por los animales.
Ante esta amenaza social y ambiental, Ardiles explica que hay nueve juicios contra la empresa, agregando que no han recibido el apoyo de autoridades ni medios de comunicación, los que incluso han llegado a “falsificarles la firma”.

Finalmente, salió a la luz el tema de una posible epidemia de ladilla entre los hombres que trabajan en la mina, altamente contagiosa y que la minera ha tratado de mantener en estricto secreto, explica Galarce, pues lo único que les interesa “es la imagen”.

0 Comments:

Post a Comment

<< Home