Calidad de vida en riesgo
La comunidad caimanina podría enfrentar serios problemas de salud por contaminación de relave
Por Sebastián Ríos
La construcción del embalse más grande de Chile de desechos mineros pone en peligro la vida humana y ambiental de una pequeña localidad al interior de Los Vilos.
A unos pocos kilómetros del asentamiento de la comunidad Caimanes se encontraba el bosque El Mauro, lugar habitado por campesinos que sobrevivían del cultivo de la tierra y en donde además existía una de las últimas especies de árboles originarios de nuestro país, el Canelo. Minera Los Pelambres presentó el 2005 a la COREMA (corporación regional de medio ambiente) un proyecto de construcción de relave en un determinado sector del Valle del Pupìo, el cual fue aprobado. Esta empresa taló todo el lugar dejándolo propicio para su elaboración.
Los lugareños indignados de tal situación comenzaron a organizarse de inmediato formando diversos grupos en contra , tales como, el canal comunero al mando de la dirigente Magali Gálvez y la junta de vecinos número cuatro presidida por Mireya Ardiles.
Tras una investigación realizada por los propios habitantes y expertos en temas medioambientales se dieron a conocer las desfavorables condiciones geográficas. Bajo el terreno en el que se van a depositar más de un millón de toneladas de desecho tóxico se encuentran las napas subterráneas, que en tiempos de sequía, proveen de agua a la localidad.
Según se comprobó el sitio es de alta sismisidad lo que podría provocar aberturas en la tierra y filtrar esta sustancia nociva para la salud hacia el agua. Al momento de refinar el concentrado de cobre y molibdeno se utilizan ciertos elementos químicos como el arsénico, cromo, plomo y cloro que al contacto con los seres humanos pueden causar daños irreparables produciendo problemas respiratorios, cutáneos en la piel, cáncer, malformaciones genéticas y hasta la destrucción total del ecosistema.
Desde que la minera invadió su entorno de vida, esta humilde organización social ha luchado incansablemente por su derecho a vivir libre de la polución. Hoy en día solo anhelan por una pronta solución y ser escuchados por la sociedad.
Los lugareños indignados de tal situación comenzaron a organizarse de inmediato formando diversos grupos en contra , tales como, el canal comunero al mando de la dirigente Magali Gálvez y la junta de vecinos número cuatro presidida por Mireya Ardiles.
Tras una investigación realizada por los propios habitantes y expertos en temas medioambientales se dieron a conocer las desfavorables condiciones geográficas. Bajo el terreno en el que se van a depositar más de un millón de toneladas de desecho tóxico se encuentran las napas subterráneas, que en tiempos de sequía, proveen de agua a la localidad.
Según se comprobó el sitio es de alta sismisidad lo que podría provocar aberturas en la tierra y filtrar esta sustancia nociva para la salud hacia el agua. Al momento de refinar el concentrado de cobre y molibdeno se utilizan ciertos elementos químicos como el arsénico, cromo, plomo y cloro que al contacto con los seres humanos pueden causar daños irreparables produciendo problemas respiratorios, cutáneos en la piel, cáncer, malformaciones genéticas y hasta la destrucción total del ecosistema.
Desde que la minera invadió su entorno de vida, esta humilde organización social ha luchado incansablemente por su derecho a vivir libre de la polución. Hoy en día solo anhelan por una pronta solución y ser escuchados por la sociedad.

1 Comments:
que pena lo que pasa en mi pueblo donde naci alli en esa esquina esta el almacen mas importante de caimanes muchas cosas an mejorado pero lo peor es la contaminacion hojala que piensen en la gente humilde. febe rojas
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